Yoga en Familia

¿Cómo es una sesión de Yoga en familia?

El yoga en familia es una forma genial de fomentar el encuentro familiar en un ambiente distendido, relajado y diferente. Una forma de compartir con nuestr@s hij@s mientras realizamos una actividad corporal que, en el caso del yoga, nos ayuda a fortalecer el vínculo afectivo y a comunicarnos con nuestros hijos en un plano diferente al de la comunicación verbal.

Una práctica que favorece no sólo la propia armonía y equilibrio, sino la armonía familiar y la unión.

El yoga en familia, además de los beneficios que la práctica de yoga tiene en sí, favorece aspectos como:

  • La creatividad y espontaneidad.

  • La comunicación emocional.

  • La comunicación energética.

  • Refuerza la imagen positiva que ambos tienen del otro.

  • Potencia la armonía familiar.

  • Trabaja la coordinación en pareja y la sincronización.

  • Amplia el conocimiento del uno sobre el otro, y el que ambos tienen de sí mismos.

Se da prioridad a fortalecer el vínculo y la comunicación padre/madre-hijo, por lo que las asanas (posturas) se adaptan a ambas edades y niveles, y sobre todo se da prioridad a las ASANAS en PAREJA, donde haya comunicación corporal, verbal y emocional.

También trabajamos en grupo, fomentando la interrelación y socialización con el resto de familias.

Cómo no, se realizarán ejercicios y juegos para aprender juntos a respirar, a concentrarnos, a meditar, a crear, a relajarnos, etc.

Todo ello se realiza en un ambiente cómodo y relajado y con un perfil lúdico y distendido.

¿Por qué es tan importante compartir?

El hecho de trabajar en pareja, trabaja tres aspectos que se trasladan luego al plano subconsciente (tan importante para crear bases sólidas):

  • Posturas en las que el padre o madre es “base” o sujeción: refuerza para el hij@ la seguridad, el apego y el apoyo que el padre o la madre supone para su desarrollo.

  • También el hij@ supondrá en muchos casos una ayuda para que el padre o madre realice la postura, por lo que refuerza su papel dentro de la familia y su autoestima y generosidad.

  • En muchas ocasiones ambas fuerzas y trabajos deben estar coordinados en igualdad de condiciones, suponiendo una búsqueda del equilibrio, de pensar en el “otro” y tener en cuenta “al otro”, pero también de confiar en el otro.

Incluimos además ejercicios específicos para trabajar las emociones, madre/padre-hijo, que se muevan en roles y planos de comunicación diferentes a los que en muchos casos están acostumbrados. Esto “rompe” vergüenzas y une lazos.

Trabajar la idea de “dar y recibir”, saber dar y aprender a recibir. En definitiva, compartir con las personas que más nos importan.

La expresión corporal es tan importante como la verbal, de hecho cuando no es posible el dialogo, puede ser posible el contacto. Yoga significa unión, por ello practicar yoga juntos puede reducir la separación de distancias generacionales. Las relaciones se estrechan cuando somos capaces de compartir un espacio y un tiempo juntos para simplemente abrirse a experimentar.

Practicar Yoga con tus hij@s te servirá también para recoger técnicas de relajación y concentración que poder luego practicar con tu pequeñ@, planteándolo como un juego que ambos conocéis.

El Yoga en familia es un momento de juego corporal, relajación y creatividad.

Compartir con nuestros hij@s el placer del movimiento, la expresión emocional y la búsqueda serena de calma y armonía, hará una sociedad más pacífica y solidaria.